Impresiones de Cuba – Mary Herd

Es imposible que viva en Cuba y no se ponga independiente y domesticado. He mejorado mis habilidades de cocinar. Hay mercados amplios que están cerca por pie. Pero no se puede ir a un mercado y reciba todo. Cada mercado tiene algo diferente. Tenemos que andar por treinta minutos para verduras y otros productos. Cuando andamos a cada mercado, aprendemos mejor las calles, encontramos los restaurantes y obtenemos más ejercicio. Cuando estamos cansados, podemos ir a la piscina en Occidental. No puedo quejarme.

Hay dos monedas aquí por eso el precio de vivir es caro y barato al mismo tiempo. Creen balanza para nosotros. En términos de dólares norteamericanos, la mantequilla de maní y los cereales cuestan $6 pero el helado y el cine cuestan 15 centavos. Se tiene que ser inteligente con el dinero, se encuentra ofertas, y los precios son negociables todo el tiempo.

En transportación, es una aventura. El sistema para autobuses es monstruoso pero es tan barato. Por eso, es difícil a quejarse. No hay horario especifico. Por eso, podemos esperar cinco minutos u una hora. Se tiene que ser paciente si usara guagua. También, en la parada, no se tiene miedo de empujar a gente porque hay muchas personas esperando. Por lo menos, hay taxis que no cuestan mucho si no podemos montar a guagua. No es fácil para estar pérdida en la ciudad. Hay gente amable en las calles que dan direcciones. No hay hostilidad hacia los americanos, al contrario de mis percepciones anteriores.